-15- No todas las puertas abiertas son una posibilidad de salvarse. En ocasiones, hay que construir puentes entre las habitaciones sin salida, comprando una mirada, respirando el silencio... Y muchas veces, sonreír ante la muerte, cuando Dios ha decidido arrastrarnos a la nada o al todo en el vacío. Construir puentes que ayuden a salvarnos, porque la muerte total es la perdida de la memoria. El recuerdo, como una forma de alejarse [de la muerte, en habitaciones herméticas, en habitaciones sin puertas. Y entonces, la rosa no deja de ser rosa, la sonrisa no deja de ser sonrisa y, la muerte vuelve a la vida.
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